viernes, 20 de enero de 2012

Siempre Contigo

De pronto, el frágil silencio fue sutilmente quebrado
por una música alegre; una blancura risueña que nacía en ese instante
de un corazón que inspiraba, al más pecador, pureza.
Corazón conocedor de alegrías y tristezas.

La opereta de tu risa nació justo en el momento
en que un suspiro fantasioso le hacía coro en el silencio.

La contemplo y ¡es hermosa!, pienso.
Espero.
Dudo y quiero.
Me contentgo. Calmo.
Espero y pienso: -Tal vez quiera un beso.
-¿Quién es ella? -Me pregunto.
-¿La deseas? -Me contesto.
-Tal vez sí pero, primero, me apiadaré del silencio
mutilado por su risa que se escuda en un "lo siento".
Tomaré todos sus trozos esparcidos por el viento
y otra vez será silencio, mas sellado por un beso.

Pienso. Espero.
Dudo y quiero.
¿Qué tal si quiero y no debo?
¿Qué tal si sólo te beso y, por mi ambición, te pierdo?
¿Me contengo o me atrevo? ¿Me lo callo o te lo cuento?
Mejor espero en silencio y se lo dejo todo al tiempo.

Me limito a disfrutar de cada vez que nos perdemos
y no importa cuántas veces nos perdamos y encontremos;
si es contigo, siempre es bello; pues, de ti, hoy todo es bueno.
Tú, mi dulce compañía, carcajada del silencio, 
¿podrán tus labios sonrientes permitir que robe un beso?
Mejor espero en silencio y se lo dejo todo al tiempo.

Aunque finja indiferencia tú adivinas lo que quiero
y me llenas de valor para admitir que tengo miedo.

Te contemplo, siento angustia y me resigno... ¡Muere el tiempo!
Voy de nuevo al cementerio a sepultar otro deseo
pero el viento trae murmullos... ¿Acaso es un instrumento?
Me detengo. Me devuelvo. Sin duda alguna te beso.

Ya no quiero separarme y aunque sé que debo hacerlo,
no me importa.
Estoy contigo y es lo único que quiero.

Te beberé mientras pueda y desearé que se haga eterno.
Que venga "Kenny" y pregone lo hermoso de este "momento".

Que venga Dios y nos vea.
Que sienta envidia el infierno.
Que, con su aliento, la brisa enrede nuestro cabello.

Nada importa. Estoy contigo
y es lo único que quiero.
¿Cuánto pagaré a la vida?
¿Cómo debo agradecerlo?
¿Es, la palabra "infinito", suficiente para hacerlo?

Ahora quiero ser caricia;
ser tu beso. Tu destino.
Mecerte cálidamente entre mis brazos. 
Ser tu abrigo.
Quiero que tomes mi mano. Vamos a buscar camino.
A fin de cuentas... ¡Te quiero!
y quiero siempre estar contigo.